Yo bendigo, sí, amiga mía,
la hora que tuve al conocerte,
pues llenas de cariño cada día
mis ganas de vivir tan solo al verte.
Si digo que amistades y alegría,
son cosas que se tienen con tal suerte,
y suerte es la que tengo, no se diga,
el gozo de saberlo para siempre.
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