Vivid alegre sin que enojo alguno,
revoque de tu rostro esa alegría,
sonríe como ángel que saldría,
dichoso entre las nubes de Neptuno.
Y si puedes cantar como ninguno,
entonces hazlo, pues, tu voz diría,
un canto puro, que el amor valdría,
sonrisas de alimento y desayuno.
No vayas a dejar que enojos fuertes,
opaquen bella flor, esos anhelos,
tan dulces como tiernos caramelos.
Hermosos de tu ser son tus cabellos,
sonríe como sabes, quiero verte,
saber que eres feliz, de buena suerte.