Ya viene el invierno desde afuera,
el viento se torna más helado,
el sol se esconde de aquel lado,
y extraño cada vez la primavera.
El frío, no me gusta, me congela.
tiritan mis huesos y mis brazos,
se enfrían incluso hasta mis pasos,
y del frío mi alma se desvela.
Mas el canto del más bello villancico,
y el ponche y el brindis que se acerca,
y el pavo hace que esto sea más rico,
por lo menos la pasión nos alimenta.