Suspiros y lagrimas agotan
el aire que respiro lentamente
matándome veloz y sutilmente
las ganas de vivir que antes tenía.
Ahora todo miro tan obscuro
la noche es tan agría y delirante
extraño aquella paz tan desbordante
que antes eras tu con mi alegría.
Suspiro en la mañana y en la tarde
mirando mi ventana tan vacía
y pienso que el dolor y su agonía
son fuego que me quema, que me arde.
Quizás llegue la paz en algún día
pero hoy no puedo ver luz en mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario